Dos 15 de agosto

Dos 15 de agosto

Categoría: Andalucía

A veces la vida es caprichosa. ¿A veces? ¿¿¿¿A veces???? No, siempre. Los humanos somos para los dioses como las moscas para los niños juguetones; nos matan para su recreo. Esta frase no es mía (y mira que se me ocurren muchas cada poco) sino de un tal Shakespeare.

Amor, nacimiento, muerte, lágrimas, risas… Ese es el juego que tienes que jugar durante un tiempo determinado, sin prórrogas ni penaltis. Ese es el fútbol de la vida. Un 15 de agosto piensas que has conocido al amor de tu vida y otro 15 de agosto ves cómo casi se te escapa un amor aún más fuerte, tan fuerte que es verdadero, el de un hijo hacia su padre.

Te quedas impactado cuando te dicen que por unas cuantas horas se salvó tu viejo ayer, que hoy acaba de dejar la Unidad de Cuidados Críticos y pasa a la UCI. Es entonces cuando realmente uno es consciente de lo que ha estado a punto de perder y por lo que realmente merece la pena luchar y llorar.

Soy creyente y muy poco practicante, y creo en las señales, aunque más en la Providencia. Y en la Virgen María Auxiliadora, la de mi pueblo, Rota. En su Asunción me dio una esperanza que se marchitó y otra que sigue viva. En ambas hubo y hay amor y eso es lo que de verdad cuenta. Si no tengo amor, no tengo nada.


1 comentario

Juana Sánchez González

18 octubre, 2019 en 12:47 pm

Hermoso, doloroso, la vida… que es muy perra y hermosa.
El amor es lo único que vale en estos casos y dar besos y abrazos. A quienes por encima de todo nos quieren y no nos abandonarían nunca. Ese es el AMOR VERDADERO.

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