El día de la infamia

El día de la infamia

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Dios ha muerto. Lo he visto en las portadas de todos los periódicos y digitales.

Hoy es el día más triste del año -según mi abuela Consuelo ni los pájaros comen-, es cuando mi fe se tambalea y cuando dudo de si hay otra vida aparte de esta (mejor, a ser posible), si realmente el carpintero de Nazaret resucitó de entre los muertos o si todo es la mayor fake new de la Historia.

Hoy es el día en el que la razón y la ciencia se imponen a la fe. Murió. Una lanza atravesó su corazón tras una larga agonía de tormento, burla y cruz. Esa es la triste verdad.

Hoy es el día en el que me derrumbo, en el que mi alma se encuentra más perdida y sola que nunca. El hombre que durante muchos años trabajó con la madera, murió pegado a ella. Y luego fue envuelto en un sudario de rico, con perfumes de rico y en un sepulcro de rico. Esa es la triste verdad.

Hoy es el día en el que me doy cuenta de que, queramos o no, compartiremos el destino (terrenal) de ese treinteañero. Esa es la triste verdad.

Hoy es el día en el que me pregunto si, en el caso de que todo se acabe cuando la vida eche el telón, debería continuar siguiendo al maestro, si debería seguir siendo Jesús el motor de mi vida como desde hace 45 años. La respuesta es que sí. Esa es la única verdad.

PD

Amig@s agnósticos y religiosos o no reflexionan conmigo en los siguientes comentarios…


Ciertamente la muerte de Dios en Jesús, sintiendo el silencio del Padre, es increíble pero es la prueba de un amor extremo al hombre que sufre y se encuentra desorientado y huérfano.
Pero el silencio del Padre no es ausencia y la confianza de Jesús es inquebrantable también en esa situación.
Queda pendiente una pregunta: será todo un fracaso o como tu dices una fake new? La más sorprendente resurrección de un muerto pone de manifiesto que la muerte no tiene la última palabra sino el amor generador de Vida.
Que nuestro desánimo (como el de los apóstoles) deje paso a la experiencia de que esta Vivo y nos vivifica.

Hoy es un día triste por nuestros pecados pero también alegre porque sus llagas nos han curado.

Sólo duda quien desea saber….

Cristiano por vocacion y catolico por bautismo, ademas de imperfecto y pecador. La Ultima Cena me toca el alma

Andando hace días por Sevilla pensaba que nadie puede quererme como me-te quiere Dios Padre y a nadie podré querer yo como Él le quiere.

La Pascua es para Jesús el paso redentor de este mundo a su Padre, que nos permite pasar del pecado a la vida. Hay esperanza para los pobres hombres.

Él nunca falla!

Por mi parte, hace años que el monoteísmo no me llama. Jesús, un particular.


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